miércoles, 27 de octubre de 2010

SGAE, un poco de justicia (y IV)


Una vuelta más de tuerca en el 'affaire' de la SGAE. Por todo lo comentado en días anteriores parecerá que tomo partido de forma interesada por el bando de los consumidores y me posiciono en contra de la SGAE. Y es cierto. Todas las pruebas y todos los actos apuntan contra la SGAE. Si ponemos en un plato de la balanza los derechos pisoteados de los consumidores y en el otro todo lo que la SGAE recauda con su forma de actuar mafiosa y sin escrúpulos, la realidad es única y inequívoca. Tomo partido en contra de la Sociedad General de Autores y Editores con pruebas y hechos irrefutables. Cada año la SGAE recauda más dinero que no destina íntegramente a sus afiliados. De hecho son muchos los autores que no ven un duro. Por el solo hecho de comprar cualquier soporte de almacenamiento ya eres un ladrón, pirata, filibustero o como quieras llamarlo. Pagas el canon en previsión de que utilices dicho soporte para hacer copias de seguridad a algún CD o DVD que ya has adquirido previamente y por el cual ya has abonado una cantidad de dinero. Además, no está permitido escuchar música ni en las peluquerías ni en las bodas, so pena de pagar el dichoso canon (y una multa). Tampoco puedes ver ningún programa de televisión en ningún bar si el propietario no ha aflojado el bolsillo por el mismo concepto. Suma y sigue. Sin embargo el caso más lamentable e inhumano del que tenga conocimiento lo voy a explicar a continuación (hay que tener muy poca vergüenza y mucha jeta para hacer lo que los señores de la SGAE hicieron hace casi dos años). La noticia está fechada el 17 de diciembre de 2008.

Las personas afectadas de enfermedades mentales graves no fueron las únicas que se beneficiarán del dinero recaudado durante La Marató de TV3 de la edición del 2008 (imagino que la cosa seguirá igual). La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) se embolsó alrededor de 45.000 euros en concepto de derechos de autor a través de los discos editados por la cadena autonómica para recaudar fondos. Los artistas que participaron en el disco lo hicieron de forma altruista y cedieron sus derechos, pero la SGAE no renunció a esta “comisión” a costa de la solidaridad. Aparte del dinero de los discos -de los que se editaron 150.000 copias y que se vendieron a nueve euros-, la SGAE y otras entidades de gestión de derechos de autor también cobraron por las actuaciones en directo de la gala de programa. Así pues, tras ver 'in situ' el comportamiento de estos 'ladrones' solo puedo decir:
  • Hay que ser desgraciado para cobrar por unos derechos de autor que han sido cedidos por los mismos autores a Televisió de Catalunya (TV3) para realizar el disco y las actuaciones en directo.
  • Hay que ser unos caraduras para “no distinguir si un concierto es benéfico o no” y robar 45.000 euros de los 5.837.095 euros (aproximadamente) que se recaudaron de manera totalmente solidaria.
  • Ojalá que a las sabandijas de la SGAE y a todos sus socios parásitos que viven del cuento (todos, sin excepciones) se les acabe el chollo y tengan que ponerse a currar (para variar) para poder seguir cobrando por algo (que quizá alguien compre, cosa que dudo). En definitiva, como te van a cobrar un pastón por una mierda de material (en el mejor de los casos), lo mejor, lo más lógico, lo más ético, lo ideal y lo más razonable es bajártelo de internet.

No hay comentarios:

Publicar un comentario