lunes, 4 de octubre de 2010

El lado oscuro de Google (I)


"Si no estás en Google es que no existes". Google concentra el 80% del flujo diario en la red; atiende más de 1000 millones de consultas diarias, realiza búsquedas sobre más de 10000 millones de webs y más de 1000 millones de imágenes. Google se ha colado tanto en nuestras vidas, sabe tanto de nosotros: quiénes somos, qué pensamos, qué nos gusta, y está cada vez más omnipresente en la Red que ha hecho saltar la voz de alarma. ¿Qué hace con nuestra información? ¿Google usa nuestros datos como materia prima para publicidad personalizada? ¿Google trabaja con agencias de inteligencia, como la CIA o FBI?

¿Es el Gran Hermano del siglo XXI?
Google sabe muchas cosas de nosotros a través de nuestras búsquedas, localización y la IP. A partir de esa información puede trazar tendencias de comportamiento de un país. La información es un mecanismo de control social, sobre todo para los servicios de inteligencia de un país.

¿Y qué si sabe quién soy?
En principio a Google no le interesa saber nuestra información personal como la edad, sexo o nombre, sino nuestros intereses. Ajuntando todas esas piezas, obtiene un retrato bastante ajustado de cada internauta. Con todos esos datos sobre nuestras preferencias Google podría hacer publicidad a medida.

La fórmula secreta de Google.
Google guarda con mucho recelo su algoritmo, la ecuación por la que se ordenan los resultados de la web. Google pasa a ser como un medio de comunicación muy potente que marca la agenda de la actualidad estableciendo estatus. Es decir, el buscador muestra más al 'establishment' en las primeras posiciones, mientras que las voces más críticas o alternativas quedan atrás. Como es lógico el 'acusado' se defiende. Según Google el buscador no es un editor sino que indexa la información y la hace accesible. No ordena con propósito de empresa, ni edita, ni ofrece contenidos con criterios editoriales. A pesar de lo dicho Google ha confirmado recientemente que está siendo objeto de una investigación realizada por la oficina del fiscal general de Texas en relación con la equidad de sus resultados de búsquedas. Se trata de la primera llevada a cabo por una autoridad legal de Estados Unidos en esta materia. El buscador ya se enfrenta a una investigación similar por parte de la Comisión Europea, impulsada por las quejas de pequeños sitios web que se sentían injustamente tratados en su posicionamiento en los resultados de búsquedas de Google. Además, el buscador ha llegado a un acuerdo con los demandantes del denominado caso Buzz, a los que les pagará 6,58 millones de euros para compensar los problemas de privacidad que surgieron cuando puso en marcha Google Buzz, una red social integrada en el servicio de correo Gmail. No hace falta decir nada más.

Resumen del artículo 'La otra cara de Google' aparecido en el número 152 del suplemento ES de 'La Vanguardia' el día 28 de agosto de 2010.

No hay comentarios:

Publicar un comentario